Mundial de Antalya (Turquía). Año 2009. No sólo quedé bronce, sino que me confirmé como uno de los tres mejores esgrimistas del mundo en modalidad espada. El hecho de repetir triunfo me sirvió para darme cuenta de que la medalla de Pekín no había sido una simple casualidad.
Celebración de la medalla de Bronce en los JJOO de Pekín 2008 (1). Ha sido, sin duda, el momento más importante y emocionante de mi carrera. La atención mediática que conseguimos al ser nada menos que la número 100 del olimpismo español me hizo sentir que le estaba devolviendo a la esgrima una pequeña parte de todo lo que me había proporcionado en la vida.
Celebración de la medalla de Bronce en los JJOO de Pekín 2008 (2). De tirador a tirador. Nada más bonito que compartir el éxito con un compañero de equipo. Sólo un colega de espada puede comprender la dedicación y sacrificio necesarios para alcanzar la meta. Fue un logro de todos y por eso fueron los primeros con los que lo celebré.
Celebración de la medalla de Bronce en los JJOO de Pekín 2008 (3). Fue mi padre quien me inició en la práctica deportiva y el que me inculcó el afán de superación en la vida. Yo quier ser lo mismo para mi hija. Es ella la que me hace dar el máximo en cada competición. No podía faltar para ella una celebración personificada.
Celebración de la medalla de Bronce en los JJOO de Pekín 2008 (4). Ella es mi es mi punto de referencia, mi equilibrio, la persona que no lleva mi sangre que más quiero. Bandera de España al hombro festejo con ella el recién conseguido éxito. Es mi modo de agradecérselo. Se lo merece.
Celebración de la medalla de Bronce en los JJOO de Pekín 2008 (5). Yo estaba tranquilo. Eran mis amigos y compañeros son los que me transmitían el jolgorio y júbilo propios de una victoria olímpica. Los presentes formaban parte de un pequeño grupo privilegiado, pero junto a mí sentía el aliento de todos los aficionados españoles. Los SMS desde España me transmitían ánimos. Uno de ellos decía que hasta había niños en la calle con espadas de madera. ¡No podía fallarles!
Celebración de la medalla de Bronce en los JJOO de Pekín 2008 (6). Color bronce, sabor a oro. Para mí lo tenía. Lejos de ser un premio de consolación, el hecho de haber logrado una medalla olímpica y ser nada menos que la número 100 para mi país me hizo sentir la gloria.
Me gusta transmitir los valores de la esgrima y las sensaciones que me aportan como deporte. Hablar con niños para inculcarles la importancia de la perseverancia y el esfuerzo es una de las mejores de hacerlo. En la imagen, en una de las charlas y demostraciones que ofrezco en algunos colegios.
“¿Cuánto cobraste por la medalla de Pekín?” “¿Te duelen los golpes de la espada?” “¿Ves bien a través de esa careta?” Son algunas de las descaradas y frescas preguntas que sólo los niños se atreven a hacer. Y a mí me encanta contestárselas.
Barrio de las Letras de Madrid. Cuna de la espada, escenario de históricos duelos. Hubo una época en la que la esgrima era arte y forma de resolver entuertos. Por eso es una de mis localizaciones favoritas para realizar eventos. La imagen ilustra un momento de la fabulosa coreografía “La corrala de Alatriste”, que realicé junto a Ignacio Cantó.
La esgrima ha sido importante en mi formación como persona, pero no puedo dejar de lado a la Universidad Europea de Madrid (Uem). Fue el lugar donde estudié y pasé los mejores años de mi vida. En la imagen, dando una conferencia en uno de sus salones de actos para trasladar los valores de la esgrima a la empresa y el mundo de los negocios.
Hay pocas ocasiones en las que un deportista que no pertenezca al mundo del fútbol ocupa las portadas de los periódicos. Yo tuve el privilegio de hacerlo. Y de disfrutarlo mientras comía jamón y tortilla de patatas junto al resto de la delegación gracias a la oportunidad que nos dio el Comité Olímpico Español en la Casa de España de Pekín.
Desde el día que aparecí en la Casa de Armas de Madrid, mi Maestro y yo somos uno. Por eso me fundo con él en un abrazo tras conseguir uno de mis últimos éxitos.
Esbeltez, porte, elegancia. Pocos deportes más vistosos hay que la esgrima. Creo que podríamos incluso desfilar por las pasarelas de algunos de los más importantes eventos de moda que hay en el mundo. No defraudaríamos.
Llevamos la esgrima en nuestra sangre. Forma parte del ADN del español. ¡Que levante la mano quien haya jugado de pequeño con una espada!







